miércoles, 20 de enero de 2010

La historia de la Ingeniería: una pasión de Ricardo Altube

Este texto es parte del libro de Ricardo Altube sobre la historia de la empresa de Ingeniería

La ingeniería es anterior a la ciencia

Desde mucho tiempo antes de que los griegos inventaran la ciencia, el hombre aplicaba conocimientos a la construcción de cosas útiles. Y si aceptáramos llamar a esa aplicación de conocimientos “ingeniería”, estaríamos probando que ésta ha sido, desde siempre, protagonista del largo itinerario del progreso humano, no sólo material sino también intelectual, estético y social.
La ingeniería ha acompañado al hombre desde sus primeros pasos: en su pasaje de la condición de cazador y recolector a la de productor de alimentos; en la invención de la rueda, la vela, el arado y el ladrillo; en el descubrimiento de la recuperación de metales a partir de los minerales, en la protección de la tierra frente al desborde de los ríos, en la construcción de canales y diques para regar los cultivos.
Siglos antes de Pascal y Newton, la ingeniería había edificado los zigurat babilónicos; las pirámides y los templos monumentales de Egipto; el gran Palacio de Minos, en Creta; las construcciones ciclópeas de Micenas; el faro de Alejandría; el Partenón; la columna de Trajano; el Coliseo; la iglesia de Santa Sofía en Constantinopla.
La ingeniería no se detuvo en la Edad Media. Mucho se ha hablado sobre el retroceso que las invasiones bárbaras habrían causado en la civilización grecorromana. Sin embargo, la ingeniería no se detuvo. Fue durante el medioevo cuando la ingeniería inventó máquinas en las que el agua, el viento o los animales reemplazaron al hombre como fuente de energía.
El cristianismo propagó entonces la valorización de la persona humana más allá de su condición social y abrió de este modo el campo a la sustitución del trabajo humano por la energía mecánica.
Fue en la Edad Media cuando se construyeron barcos cuyas velas les permitían avanzar contra el viento para que pudieran navegar más lejos, con más carga y menos remeros. Y fue también durante esta etapa cuando se pusieron arneses al caballo y al buey para que su tiro fuera más efectivo.
La ingeniería medieval innovó en la construcción de caminos y puentes de ladrillo o de piedra sobre los ríos de Europa, con variedad de arcos y columnas.
Todas estas obras, antiguas y medievales, fueron concebidas y dirigidas por ingenieros que trabajaban sin herramientas de cálculo. Hombres que, ya en ese entonces, eran socialmente apreciados y bien remunerados, que trabajaban de un modo empírico, artesanal, educados en comunidades de aprendizaje práctico, utilizando medios elementales de planificación y transmisión de datos tales como maquetas, plantillas, planos realizados sobre madera, plomo o pergamino.
En el período del Renacimiento, es preciso mencionar especialmente a Leonardo, ese profeta de la ingeniería nacido en Vinci, cerca de Florencia, en el año 1452. Fue un genial dibujante y pintor, pero también cartógrafo y estratega. Su imaginación sin fronteras propuso soluciones en el papel para prácticamente cada uno de los problemas técnicos de la vida civil y militar de aquel entonces.
Poco de lo que imaginó llegó a construirse, porque sus ideas fueron muy de avanzada. A pesar de ello, tan grande y tan bien documentado fue su legado, que bien merece su fama universal de haber sido el primer ingeniero de la historia.