jueves, 10 de diciembre de 2009

Bañadito y...

Un cuento de Pablo Petrucci.

Salgo de casa, bañadito, afeitado y con la mejor ropa que encuentro.
Voy camino a la milonga, lo hago “de silbo al compás”.
Me acompañan, como siempre, “los muchachos de allá arriba”, a los que, con audacia, he rebautizado. Les “bato” los mágicos; son Caló, Pontier, Di Sarli, son muchos y cuando salgo a bailar ellos bailan conmigo ¿y cómo no van a hacerlo? si son mágicos.
Los tarareo, los canto, los pienso, y las letras de sus canciones permiten que mi imaginación haya aprendido a conciliar realidades, ficción e ilusiones, como cuando, ”me siguen los recuerdos”…porque…”voy en busca de una amiga, de mi amiga, la ilusión, y pregunto...”dónde estás”…así que…aprovechando que es viernes, y existen varias opciones, me encomiendo a la suerte para que decida el lugar de “la posibilidad” y nombro como árbitro, al “bondi”. Si el primero que viene es el 110, Canning; si es el 114, Trovador; y el 87 Grisel …
Compás de espera…luces a la distancia… sí…
“Cartas, no va más”…se acerca, está llegando…llegó… y…ganador, el ”gamba diez”.
Una hora después y ,colectivo mediante, entré en la milonga,
¡Qué hermosa sensación! Música, bullicio, colores, perfumes, mujeres… ¡cuántas mujeres!...¡Huummm!...parece que hoy,…“me toca”
Hice lugar en la barra y me instalé, los saludos de rigor, “mis ojos planeadores”, algunos copetines y “campana de largada”; sí,… “no se pueden dar ventajas”
“De rabo de ojo a un costao” como dice el tango, había visto una grandota con cara de importada,…¡me gustan las grandotas! ¿Será… porque soy chiquito?
Ella también “carpeteó”. Pero, entre palabras y copas, más copas que palabras, “dormí sobre la higuera”, y ahora que estaba decidido a bailar “la señora” no repitió su mirada, ¡Qué gil que soy!
Tendré que esperar una tanda…u otra…¿otra? (justo Pugliese) y ¿ahora el show?... ¡otra tanda más!, ¿hasta cuando? Ya son las tres de la “matina”.
Se ha ido medio boliche, ¿y yo?
¿Qué hago? ¿Saco a cualquiera? No, no, continúo, debo hacer lo que manda la letra del tango...”que sufran y aprendan a fuerza e planchar.”…
Bueno, tampoco es para tanto. Un poco más de tiempo frente a su mesa, firme como un granadero, no estaría tan mal, si quiere bailar… que baile, y si no…
Aunque,… Ella no bailó ¿sabrá? ¿o será un poquito “dura”? ¡No! ¿porqué va a ser dura?,qué tiene que ver, yo soy “un trompo” y también estoy sin bailar. Además, con esos zapatitos, ese vestidito, ese collar, ese escote… ¡Qué Escote!
¡Uy! Está mirando nuevamente. Seguro, se “avivó”, que soy “milonga”.
Aproveché la oportunidad y la cabeceé. Dijo sí… y se levantó ¡mámma mía!, ¡qué alta que es!, ¡no termina nunca!
…¿Y qué…a un milonguero no le puede temblar el pulso. Vamos.
La esperé. Se acercó. Deslicé suavemente mi mano en su cintura y le cedí el paso al tiempo que la medí….y menos mal que era en Canning, y no en Palermo, porque si había “bandera verde”, seguro que entraba segundo...” por una cabeza”….que era justo, justo, la ventaja que me llevaba.
Casi a fin del primer Tango, entramos en la pista. La abracé para bailar ¡Y cómo! Ella estaba colorada “tipo morrón”, ¡y yo! envuelto en su perfume regresé con “los mágicos” Homero, Katunga, García Gimenez…Eladia…”será que tengo el corazón”…
Al finalizar el segundo Tango, me regaló una sonrisa de labios rubí y dientes nacarados
Ahora, concluía el tercero y hasta había perdido algo de concentración pensando. Porque sabía qué decir… pero, ¿cómo?
Su mirada desafiante, buscaba mis palabras, y yo… nada, sólo hablo castellano,… y poco.
Llegó el último, y cuando mis opciones iban desde el famoso “cenkiú” hasta “anglatumidiu”sin pasar por ninguna otra, el “santo” del DJ puso un tango más. Era el tiempo exacto que estaba necesitando, pude inspirarme, desempolvé mi inglés de secundaria y en un pase mágico, saqué un“rimember”de la galera. La miré, sonreí, alcé la vista, asentí con la cabeza e índice, haciendo gala de mi conocimiento orquestal y espeté “gud,gud” Pedro Laurenz. En clara referencia al intérprete de la tanda, y al instante, agregando un movimiento de boca y mentón, aún mas afirmativo que antes, dije ”muy gud, ”veri bu-e-no”..
Ella, con nueva sonrisa, se separó un instante del abrazo, extendió su mano para estrechar la mía en señal de saludo y contestó,… Karen, “encantouda”. Me volvió a abrazar, continuamos y concluimos el Tango.
Volví a dejarla pasar, acompañándola desde atrás hasta su mesa y haciendo mi mejor... sonrisa-mueca, dije...gracias…respondió, Is a placer, a so placer, thank you, Pedrou.
Mientras me retiraba, iba pensando en la suerte para mi país que yo sea plomero, ya que de haber sido Canciller, flor de inconvenientes hubiese traído, de lo poco que habíamos hablado, sólo pude traducir una palabra al castellano, que fue Pedrou, y que por supuesto, cualquiera que supiese de idiomas, sabría que quiere decir Pedro,
Y ahora… tal vez… “ésta chica”…
¡Uy! ¿esta chica estará creyendo que ha bailado con Pedrito Laurenz?
Ay Ay Ay, creo que… se ha complicado,
Como casi siempre.
Parece que hoy… “no me toca”.
”Ma sí”… mejor,
Me quedo solo y chau
¿y el 110?...
¿Vendrá pronto?

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